Salud preventiva

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Hábitos que ayudan a mantener un cerebro sano a cualquier edad

Mantener un cerebro sano es parte fundamental del bienestar integral. Aunque el envejecimiento es un proceso natural, adoptar hábitos saludables puede ayudar a preservar la memoria, favorecer el bienestar mental y contribuir a una mejor salud cerebral a lo largo de la vida. Mantente físicamente activo La actividad física no solo beneficia al corazón y los músculos. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), mantenerse activo puede ayudar a mejorar el pensamiento, el aprendizaje y la memoria con el paso de los años. Caminar, nadar, bailar o realizar ejercicios de bajo impacto son formas sencillas de mantenerse en movimiento. Además, la actividad física forma parte de los hábitos saludables que favorecen la salud cerebral y el bienestar mental. Mantente físicamente activo La actividad física no solo beneficia al corazón y los músculos. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), mantenerse activo puede ayudar a mejorar el pensamiento, el aprendizaje y la memoria con el paso de los años.   Caminar, nadar, bailar o realizar ejercicios de bajo impacto son formas sencillas de mantenerse en movimiento.    Además, la actividad física forma parte de los hábitos saludables que favorecen la salud cerebral y el bienestar mental. Lleva una alimentación equilibrada La alimentación también desempeña un papel importante en la salud cerebral. Un metaanálisis publicado en Aging Clinical and Experimental Research encontró que una mayor afinidad por la dieta mediterránea se asocia con una reducción de entre 11 % y 30 % en el riesgo de trastornos cognitivos relacionados con la edad Este patrón alimenticio prioriza frutas, verduras, cereales integrales, pescado y alimentos ricos en omega 3. Incluir estos alimentos en el día a día es parte de los hábitos saludables que pueden contribuir a mantener un cerebro sano. Mantén tu mente activa Leer, aprender una nueva habilidad o practicar un pasatiempo son actividades que ayudan a estimular el cerebro y mantener activas funciones como la memoria, la atención y el aprendizaje. De acuerdo con el National Institute on Aging (NIA), la salud cognitiva se refiere a la capacidad de pensar, aprender y recordar con claridad. Incorporar actividades como leer, resolver rompecabezas, aprender un idioma o desarrollar un pasatiempo puede formar parte de un estilo de vida saludable que favorezca el bienestar, la salud cerebral y la calidad de vida a lo largo del tiempo. Procura dormir bien Dormir entre siete y nueve horas por noche es fundamental para que el cerebro realice procesos esenciales relacionados con la memoria, el aprendizaje, la concentración y la toma de decisiones. Durante el sueño, el organismo consolida la información adquirida durante el día, fortalece las conexiones neuronales y elimina sustancias de desecho que pueden acumularse en el cerebro. De acuerdo con la Sleep Foundation, un descanso adecuado es esencial para mantener una buena función cognitiva y favorecer el rendimiento mental. Dormir lo suficiente también contribuye a regular el estado de ánimo, reducir el estrés y mejorar la capacidad para resolver problemas y mantener la atención. Conserva una vida social activa La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que la participación social es uno de los factores que favorecen un envejecimiento saludable. Compartir tiempo con familiares y amigos puede contribuir al bienestar mental y a una mejor calidad de vida, además de formar parte de una estrategia integral para cuidar la salud cerebral.   Tener un cerebro sano no depende de una sola acción, sino de pequeñas decisiones cotidianas. Mantenerse activo, llevar una alimentación equilibrada, dormir adecuadamente y procurar el contacto con otras personas son acciones que pueden ayudar a preservar la memoria, fortalecer la salud cerebral y favorecer el bienestar mental a cualquier edad. Y tú, ¿qué hábito agregarías a esta lista?  Este contenido es informativo y no sustituye una valoración médica profesional. Consulte a su médico 

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¿Qué sonidos del cuerpo pueden escucharse con un Estetoscopio?

Tu cuerpo está repleto de sonidos. Algunos son perceptibles y hasta desagradables; otros, casi inaudibles y de lo más extraños. Pero todos ellos pueden escucharse ampliados a través de un aparato que se inventó hace más de 200 años: el estetoscopio. Creado en 1816 por el médico francés René Laënnec, el inicial tubo de madera evolucionó hasta convertirse en la membrana con los dos tubos de goma que conocemos ahora. Gracias a esta herramienta de diagnóstico, tenemos un acceso insólito a los sonidos internos del cuerpo humano (y animal, dicho sea de paso). Laënnec dijo que su aparato servía para «auscultar los sonidos del pecho y otras partes del cuerpo». Sin embargo, el cultismo con el que lo definimos hoy (estetoscopio) solo recoge la primera parte de esa definición: del griego antiguo stethos, que significa pecho, y skopein, que quiere decir explorar (fonendoscopio es quizás más fiel a su funcionalidad: foné=sonido; endo=interno). Es un instrumento fundamental para la medicina clínica, pues permite hacer diagnósticos basados en el examen físico, que incluye la inspección u observación, palpación, percusión y auscultación. ¿Qué otros sonidos escuchan los médicos gracias al estetoscopio y qué información aportan a los médicos? Más que latidos Cuando te hacen una auscultación cardíaca, están escuchando tu corazón. O, mejor dicho, los ruidos cardíacos que se producen con los cierres de las válvulas o en el comienzo de las grandes arterias. Hay cuatro ruidos cardíacos, aunque no siempre se perciben todos. Normalmente hay dos ruidos separados entre sí por dos silencios (que se llaman pequeño y gran silencio, respectivamente). En algunas ocasiones hay un tercer ruido. Y menos frecuentemente un cuarto. Al escuchar el corazón con un estetoscopio, el médico puede determinar si el sonido anormal indica turbulencia. Esto se denomina soplo cardíaco», y suele producir un ruido silbante, chirriante o áspero. A nivel cardiaco podemos identificar los dos ciclos cardiacos (diástole y sístole). Si el cierre de las válvulas cardiacas fuera inadecuado se auscultarían soplos. Si existiera líquido en la capa más externa del corazón, escucharíamos un ruido que conocemos como roce. Incluso podemos apreciar el ritmo cardiaco y diagnosticar una posible arritmia, que validaríamos con un electrocardiograma. ¿Respiras? Otro órgano que los médicos escuchan con atención con el estetoscopio son los pulmones… y el aire que pasa a través de ellos. Al escuchar los ruidos respiratorios -los que se producen en las estructuras de los pulmones durante la respiración- pueden obtener mucha información sobre ellos. Para ello deslizan el aparato por varias partes del tórax. Los ruidos pulmonares normales ocurren en todas partes de la zona torácica; por ejemplo, encima de la clavícula y la parte inferior de la parrilla costal, y en ese proceso, el médico puede detectar ruidos respiratorios anormales. El ruido normal del pulmón se llama murmullo vesicular y es como el viento atravesando un bosque. La ausencia de él puede indicar un derrame pleural (acumulación de líquido), una neumonía (la infección de uno o varios pulmones) o un posible enfisema (daños en los sacos de aire de los pulmones). Si aparecen otros ruidos, como estertores (pequeños ruidos chasqueantes al inhalar), sibilancias (ruidos chillones por vías respiratorias estrechas) o estridor (similar a las sibilancias), pueden sugerir en el mismo orden neumonía, asma o trastornos en la laringe». Estómago Los sonidos abdominales son los ruidos producidos por los intestinos. Como los intestinos son huecos, los sonidos cuando impulsan alimento hacen eco a través del abdomen, así como se escucharía el agua pasando por unas tuberías. Por eso a veces te «suenan» las tripas (la palabra técnica es «borborigmos»). La gran mayoría de esos sonidos son normales; simplemente significan que el tubo digestivo está funcionando. Sin embargo, algunos sonidos abdominales anormales pueden indicar un problema, desde líquidos y gases, hasta obstrucciones y bloqueos. Y se pueden escuchar con un estetoscopio. Al auscultar el abdomen, el doctor puede saber también si la fuerza, tono o regularidad de los ruidos estomacales es adecuada o si tu actividad intestinal ha disminuido. ¿Cómo suena tu cráneo? Y más allá del corazón, el abdomen o los pulmones, hay otros ruidos que el estetoscopio puede detectar en otras partes del cuerpo, como el cuello e incluso el cráneo. También se puede auscultar vasos sanguíneos, como los del cuello, buscando soplos que pudieran orientarnos hacia trastornos vasculares, o incluso soplos en la glándula tiroides. El médico también puede auscultar el cráneo, en zonas oculares, temporales y parietales, descartando soplos que pudieran orientar una malformación vascular La auscultación en el cráneo no es un examen de rutina, pero hay casos en los que no se debe obviar. Se hace en ambas sienes y por encima de los globos oculares. Ya sea para escuchar el corazón, la sangre, los pulmones o el estómago, un estetoscopio es fundamental. Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias  Lucía Blasco/BBC News Mundo/Noviembre 2020

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Cómo mantener un peso saludable

Cómo mantener un peso saludable: hábitos para lograrlo

No es secreto que México es el lugar con mayor porcentaje de obesidad, y para contrarrestar ese problema han surgido numerosos programas y alternativas para mejorar la alimentación y salud física. Sin embargo, todos sabemos que no existen remedios mágicos; la dieta y el ejercicio son la solución para bajar esos kilos de más. Pero ¿por qué nos es tan difícil mantener un estilo de vida saludable y apegarnos a ese ritmo? Nadie dijo que fuera fácil, pero tampoco es imposible. Lo ideal es acudir con un nutriólogo para que te enseñe a alimentarte y registre tus avances, pero en ocasiones nos hace falta el ingrediente principal: la motivación. Ahora lo siguiente es realizar un plan en cinco pasos: Ya revisaste qué barreras son realmente las que te detienen y en qué medida, ahora es momento de establecer soluciones. Platica con tu familia y pide su apoyo para lograr tus metas. Despierta un poco más temprano para preparar tus alimentos y asegurarte que comas lo necesario. Si puedes visualizar tus logros, puedes llegar a ellos. Al imaginar que al despertarte habías llegado a tu peso ideal, ya identificaste qué marca la diferencia cuando estás tratando de cambiar tu estilo de vida, ahora es momento de actuar ese milagro. Tu recompensa será esa sensación que visualizaste antes cuando mantenías tu régimen durante todo el día. Si puedes imaginarlo, puedes sentirlo Siéntete seguro de que no eres un caso perdido porque ya encontraste que existen ocasiones cuando aciertas en el cuidado de tu alimentación y/o en tu actividad física. Eres capaz de hacerlo, puesto que ya lo has hecho antes. Haz más de lo mismo que te llevó a cuidarte. Establece metas a corto plazo. Muchas veces cuando vemos el resultado final o la meta que queremos alcanzar nos abrumamos por lo lejano y difícil que nos parece llegar allá. Lo que te propongo es que mires los pequeños pasos e identifiques los cambios minúsculos necesarios para ir avanzando poco a poco un escalón más. Realiza un checklist diario al que recurras para mantenerte en el camino hacia tu meta, que incluya algunos de estos puntos: Hoy me he mantenido dentro de mi dieta y de las calorías adecuadas para mí. Hoy fui consciente de mis alimentos No cedí ante las comidas que me disparan el apetito de consumir más calorías En las últimas 24 horas realicé alguna actividad física Pasé tiempo relajándome con algo diferente a la comida Pasé tiempo realizando actividades no relacionadas a la comida Moi, (2017). MOTIVACIONES PARA TENER HÁBITOS SALUDABLES. Revista Moi. Recuperado desde: https://www.revistamoi.com/salud/motivaciones-para-tener-habitos-saludables/

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